Caldera de condensación a gas

La técnica de condensación no solo utiliza el calor que produce la combustión del gasóleo o del gas, sino que también aprovecha ese calor que es desaprovechado en en las técnicas de calefacción convencionales, concretamente el de los humos. Las calderas de condensación extraen casi por completo el calor que contienen los humos y lo transforman en calor para calefacción. La pieza clave de este proceso es el intercambiadores de calor Inox-Radial de acero inoxidable de alta aleación, que enfría los humos que salen por la chimenea hasta que el vapor de agua que estos contienen se condensa y el calor liberado, que se hubiese perdido por la chimenea, se recupera y se revierte al sistema de calefacción.