¿Cuánto consume una bomba de calor?

Con la preocupación por el calentamiento global en aumento, hay una creciente presión sobre los consumidores de energía para reducir la cantidad de dióxido de carbono (CO2) que se libera a la atmósfera cada año. Si bien esta responsabilidad podría recaer en parte en los propietarios de las viviendas, en última instancia también los fabricantes tienen la obligación moral de producir productos más ecológicos que puedan utilizarse en los hogares y las empresas.

Aunque las calderas de gas siguen siendo la opción preferida en España, cada vez más personas buscan opciones alternativas para calentar sus hogares. Actualmente, una buena alternativa son las bombas de calor. Su popularidad está creciendo en España, y se piensa que podrían llegar a ser más populares que las calderas de gas y de gasóleo en el futuro.

La tecnología de la Aerotermia que usan las bombas de calor no genera CO2, sin embargo, utiliza electricidad para funcionar. En este momento, la producción de electricidad genera muchas emisiones de gases de efecto invernadero debido a la quema de combustibles fósiles. Por lo tanto, para que una bomba de calor funcione completamente con energía renovable, la electricidad que utiliza debería proceder de energías limpias, como la solar o la eólica. Esto haría que la bomba de calor sea 100% limpia y no produjese CO2.

Según la Asociación Europea de Bombas de Calor, la aerotermia contribuye a una reducción anual de 916 millones de toneladas de emisiones de CO2 en la UE.

En comparación con tu caldera, que podría funcionar con una eficiencia de alrededor del 90%, una bomba de calor podría tener una eficiencia de más del 300%. Dicho de otro modo, esto sería como producir 3 kW de calor a partir de 1 kW de electricidad.

Ahora que hemos determinado algunos de los principales beneficios de las bombas de calor y cómo podrían tener un impacto en reducir tu huella de carbono, ¿Qué efecto tendrá uno de estos aparatos en tu factura de electricidad? A continuación, explicamos cuánta electricidad utiliza una bomba de calor y cómo puede reducir tu factura de electricidad.

 

¿Cuánta electricidad utilizan las bombas de calor?

La eficiencia de una bomba de calor se mide usando el COP. Esta unidad se determina midiendo la cantidad de energía que se introduce (en este caso, la electricidad) y la cantidad de energía (calor) que se produce. Una bomba de calor que tiene un COP de tres puede crear tres kW de calor por cada kW de electricidad.

La casa promedio requiere alrededor de 12.000 kilovatios hora (kWh) de calor por año. Por lo tanto, para lograr esto, una bomba de calor con un COP de tres utilizará 4.000 kW de electricidad anualmente. Esta cifra dependerá del tamaño de la casa, de lo bien aislada que esté y de la cantidad de agua caliente que utilice. También dependerá de la eficiencia de la bomba de calor. Una bomba de calor con un COP de cuatro utilizará menos electricidad para producir la misma cantidad de calor.

La electricidad cuesta alrededor de 0,14 € por kWh. Esto significa que los costos de funcionamiento de una bomba de calor podrían ser de alrededor de 560 euros por año. Esta cifra probablemente no suena muy diferente de tus facturas de gas si consideramos que el hogar promedio gasta alrededor de 670 euros en gas natural cada año.

 

¿Cómo reducir la factura de electricidad con una bomba de calor?

Aunque es más que probable que termines ahorrando si cambias a una bomba de calor, es normal que veas un aumento en tu consumo de electricidad. Afortunadamente, hay algunas formas de limitar el consumo de energía de la bomba de calor y reducir aún más la factura.

Primero, evita cambiar la temperatura establecida. Al subir y bajar la temperatura con frecuencia, la bomba de calor utilizará más electricidad para llegar a la temperatura deseada. Por el contrario, usará menos energía cuando mantengas la misma temperatura. Te recomendamos que ajustes el termostato a la temperatura de confort deseada y no la modifiques. Vale la pena señalar que bajar el termostato un grado podría resultar en una reducción del 2,5% en tus facturas de energía. Cambiar la temperatura de 21 °C a 20 °C podría ser una excelente forma de ahorrar.

En segundo lugar, comprueba la temperatura de calentamiento del agua. Si se fija demasiado alta, la bomba de calor utilizará más energía para llevar el agua a la temperatura marcada. Puedes reducir la temperatura del agua a 40 °C o menos, en función del tipo de sistema de calefacción instalado. Esto seguirá siendo suficiente para calentar la casa de manera eficiente en la mayoría de los casos.

Un mantenimiento inadecuado de la bomba de calor podría provocar un aumento del 25% en las facturas de energía. Las baterías de intercambio descuidadas y sucias reducen la cantidad de flujo de aire que puede pasar por el sistema y pueden perjudicar el rendimiento. También vale la pena revisar el ventilador con regularidad para asegurar que no haya ningún tipo de residuos, como por ejemplo hojas atascadas. Tu bomba de calor, al igual que una caldera, debe ser revisada anualmente por un técnico cualificado.

Por último, las bombas de calor tienen la capacidad de combinarse con paneles solares fotovoltaicos. Al utilizar la electricidad que se produce en el lugar, se podría reducir la factura de energía y al mismo tiempo disminuir la huella de carbono. Se ha comprobado que el uso de paneles solares fotovoltaicos podría reducir los costos de funcionamiento de la bomba de calor hasta en un 40%. Aunque la instalación de paneles solares fotovoltaicos requiere una inversión, es seguro que se recupera el costo en unos pocos años.

Además, si se desea reducir el consumo de electricidad, hay otras cosas que se pueden intentar que no necesariamente implican a la bomba de calor. Por ejemplo, hay algunos electrodomésticos, como la lavadora y el lavavajillas, que deben usarse cuando estén llenos. Es mejor lavar una carga completa en lugar de varias pequeñas.