Las calderas de biomasa están preparadas para distintos tipos de pellets y madera, cuyo almacenamiento debe tener en cuenta.
 

Almacenamiento de madera

La combustión de madera húmeda no solo es poco económica, sino que además su baja temperatura de combustión puede ocasionar elevadas emisiones contaminantes y depósitos de hollín en la chimenea. La madera tiene su máximo poder calorífico al cabo de un mínimo de tres aÑos de secado en un lugar resguardado.

Unos consejos al respecto:

  • Parta los troncos de más de diez centímetros de diámetro
  • Apile la leña en un lugar aireado, a ser posible soleado, y protegida de la lluvia
  • Si es posible, apile la leña con suficientes intersticios para permitir la eliminación de la humedad que contiene a través del aire circulante
  • Apile la madera sobre barras de almacenamiento para que el aire húmedo pueda circular
  • No almacene la madera fresca en un sótano, ya que se necesita aire y sol para secarla; una vez seca, la madera ya podrá guardarse en sótanos o trasteros ventilados.

Características de los pellets

Para la elaboración de los pellets de madera conforme a ENplus o EN ISO 17225-2 se utilizan residuos de madera cien por cien naturales. Esta materia prima es abundante en grandes cantidades en forma de virutas procedentes de los residuos de la industria maderera.

Los residuos de madera de grano fino se compactan a alta presión y se peletizan, es decir, se prensan en forma cilíndrica. La materia prima se almacena y transporta en seco. Es imprescindible un lugar de almacenamiento totalmente seco. Solo así se puede garantizar una combustión correcta y eficaz.

Los pellets se suministran en bolsa o a granel. Los pellets a granel se transportan en camiones cisterna con conexión neumática y se inyectan al almacén a través de un sistema de manguera. En caso de sustituir una instalación de calefacción a gasóleo por una de pellets, se puede aprovechar perfectamente el depósito de gasóleo existente.
 

Almacenamiento de madera

La combustión de madera húmeda no solo es poco rentable, sino que también provoca elevadas emisiones contaminantes, así como sedimentaciones de alquitrán en la chimenea debido a las bajas temperaturas de combustión. La madera alcanza su mayor poder calorífico después de secar como mínimo tres aÑos en un lugar resguardado.

Unos consejos al respecto:

  • Cortar los troncos a partir de un diámetro de diez centímetros
  • Apilar la leña en un lugar ventilado, a ser posible soleado, y protegido de la lluvia
  • Si es posible, apilar la leña con espacios suficientes entre la misma para que la corriente de aire pueda llevarse la humedad fácilmente
  • Apilar la leña sobre travesaños, para que se pueda evacuar el aire húmedo
  • No almacenar la madera fresca en el sótano, ya que para que seque necesita aire y sol; la madera seca, no obstante, se puede almacenar en sótanos ventilados.

Características de pellets

Para la fabricación de pellets de madera según la norma ENplus o EN ISO 17225-2, se utiliza un 100 % de restos de madera sin tratar. Esta materia prima se origina en grandes cantidades a partir de viruta de madera de cepilladura o de serrín, prácticamente como un subproducto de la industria maderera.

Los restos de madera se compactan y peletizan a gran presión, comprimiéndose en forma cilíndrica. La materia prima se almacena y transporta seca. Un almacenamiento en estado completamente seco es imprescindible. Solo de este modo queda garantizada una combustión eficaz y sin dificultades.

Los pellets se ofertan sueltos o embalados. Los pellets en forma suelta se transportan en vehículos cisterna y son soplados por aire comprimido al trastero a través de un sistema de tubos flexibles. Si se sustituye una calefacción de gasóleo íntegramente por una nueva de pellets, el antiguo espacio de almacenamiento del gasóleo de calefacción en el sótano es idóneo para acoger los pellets.


Sistemas de almacenamiento y alimentación para pellets de madera

Sistemas de almacenamiento y alimentación para Vitoligno 300-H y Vitoligno 250-F


Preguntas sobre las calderas de madera

Viessmann es consciente de su parte de responsabilidad en la protección del medioambiente. Son valores que orientan la filosofía de nuestra empresa y nuestros productos.

¿Para quién es recomendable una calefacción con caldera de madera?

Las calderas de madera de Viessmann son tan cómodas que puede proporcionar calor a prácticamente todas las viviendas unifamiliares o plurifamiliares. Un requisito importante es disponer de un lugar de almacenamiento seco, ya que la humedad residual de la madera es decisiva para la calidad de la combustión. Normalmente no es necesario realizar adaptaciones, por ejemplo en la chimenea. Los sistemas de calefacción de madera de Viessmann se pueden combinar también a la perfección con sistemas de calefacción de gas o gasóleo.

¿Cómo se calienta mejor, con leña o pellets?

La leÑa es ideal para quienes pueden autoabastecerse, por ejemplo de explotaciones forestales propias. La madera se debe secar adecuadamente, lo que requiere un almacenamiento adecuado para reducir al máximo la humedad residual. También es necesario un depósito de compensación de agua caliente para garantizar un suministro de agua continuado.

Los pellets se fabrican prensando serrín y, por su baja humedad residual, tienen un alto poder calorífico. El suministro y almacenamiento de los pellets no presenta complicaciones. La dosificación y alimentación al sistema de calefacción de madera es automático y cómodo.

¿Dónde puedo obtener madera o pellets para mi caldera?

Existen numerosos proveedores de leÑa, madera y, sobre todo, de pellets. Éstos últimos se «bombean» al silo o depósito de pellets que tenga instalado, de forma similar a como se hace con el gasóleo. Es una operación que se realiza rápidamente y sin esfuerzo. Muchos aserraderos y empresas madereras venden también sus propios pellets. La leÑa se puede adquirir a buen precio en empresas forestales o de agricultores con explotaciones forestales.